Cargando contenido ...

On Air: AutoDJ

www.gkpop.com

Qué te gustaría saber?
Share this Story

Mi razon y tu corazon

by

Music & Videos

Una historia de amor apasionada

CAPITULO 13: SIN TREGUA

Cuando por fin llegamos al hospital, me sentí una cucaracha, un bicho despreciable. Si algo era cierto Yoona estaba aquí, otra vez por culpa mía. Si tan sólo no hubiera sido el hijo de puta que fui, nada de esto estaría pasando. Pero estoy enamorado de ella como un demente, no puedo dejarla. Cuando quiero dejarla, me siento peor, si me quedo con ella me siento igual. Minho insiste en decir que no es culpa mía. 
- No puedes culparte, tú no lo hiciste, nada de esto es culpa tuya. –dice amablemente.
- Tú lo dices porque eres el héroe, pero yo solo soy el bastardo egoísta que la arrastro a amistarse con un maldito enfermo. 
- Tú no la secuestraste, No. Es. Tu. Culpa – dice sentenciando cada palabra firmemente. 
Yoona estaba rota, rota por mi culpa, los médicos dicen que ella podría morir, dicen que si pasa la noche será casi un milagro. 
Recuerdo sentarme cada noche en su puerta escuchando cada sollozo. Reprimiendo mis ganas de romper esa maldita puerta, entrar y abrazarla. Sin ella no tengo nada, con ella mi mundo está completo. Si ella se va, no habrá razón para seguir aquí, aquí o en otro lugar. 
Recuerdo que me mostró compasión en incluso llegue a pensar que realmente podríamos estar juntos.
- ¿Quieres ser la orgullosa novia de Yonghwa? –Dije, acentuando mis palabras con gracia.
- No sé si orgullosa, pero… tal vez algún día, cuando deje sentir esta mierda que siento.
Ambos nos quedamos en silencio mientras la observaba, ella volteo a ver el paisaje fuera de la biblioteca, preguntándose tal vez, si podría amarme. 
Las lágrimas que estoy derramando ahora, no significan nada. Recuerdos de su sonrisa, su aliento, su habilidad para arruinar mis bromas, sus palabrotas oportunas, su suave piel, su piel…
- Yoona, ¿comiste algo? ¡Jesús! Estas esquelética. –Dije horrorizado. Mientras se levantaba de la silla pude verla marearse y caer en mis brazos. –Yoona, Yoona¡¡ 
La lleve a la enfermería de la residencia, la pusieron a descansar. Cuando la vi dormir entendí que ella era lo que yo quería, amaba a esa mujer y estaba dispuesto a lo que sea por ella, mis instintos trogloditas afloraban. Toque su mano, y la lleve a mis labios. Su piel se sentía como pequeños copos de algodón, suaves y delicados. 
- ¿Yonghwa? Otra vez aquí? –Dijo levemente sorprendida. Afortunadamente una enfermera irrumpió. 
- Señorita, es usted afortunada, su novio nos volvió locos a todos aquí. –Esa enfermera estaba lanzando miradas acusadoras. 
- Yo sólo cuido lo que es mío. –Respondí rápidamente. En esta situación podría bien portarme como un humano normal, pero no soy un humano normal soy un maldito genio y un narcisista enamorado. 
Estar enamorado es una situación parecida a escoger entre la vida y la muerte, si escoges a la persona y te ama, entonces estas vivo, pero si ella no te ama estas predestinado a la mas absoluta desgracia. 
Precisamente mi debate continuo es si dejar o no a Yoona, en el estado en el que está, ella podría elegir otro camino, Nichkhun intento obligarla y casi la mata, yo no quiero eso, la quiero, pero la quiero viva. 
El pasillo bajo mi trasero es frio, ya no siento ni un músculo, no me quejo, Yoona debe estar pasándola peor. Minho intenta mostrarse calmado, pero sé que está al borde de un precipicio de todos modos está enamorado de ella desde que se crearon las momias. 
- Ella estará bien. –Sentencia tranquilizador. 
- Eso espero, nunca me lo perdonaría. 
Las horas pasan en el hospital, estoy física y mentalmente agotado. Cada media hora una enfermera me informa de su estado. Bueno en realidad le pago para que lo haga. 
Aproximadamente a las 3 y 35 minutos, la enfermera por fin me informo. 
- Ya está estable, quizá despierte en una horas más, por las drogas que… No necesito más palabras, me abro paso, entre toda esa gente que no me interesa. Mi corazón palpita y el tiempo parece dilatarse, cada paso es un eco en mi cerebro, la distancia entre la puerta que esconde a mi amor y yo se hace más corta. 
Duerme tranquila, esos feos cables transparentes no hacen juego con su belleza. Su aura elegante no ha muerto incluso en una cama de hospital. ¡Está viva! Ella vive. Es todo lo que necesito saber, mi corazón de vuelcos de alegría. Quiero arrodillarme y gritar, pero Minho entra detrás. 
- Sobrevivió, sabía que sería así, ella no puede morir. Se gira hacia mí y sonríe. 
Yo sólo asiento y le devuelvo la sonrisa. Ya está hecho, ella vive y yo… Yo, ¿qué debo hacer?. Minho interrumpe mis pensamientos.
- No la dejaré sola. Nunca, no espero que lo entiendas, pero sé que sabes que ella y yo tenemos sentimientos el uno por el otro. 
Lo miro de reojo y respondo.
- Lo sé y también sé que ella ha descubierto sentimientos por mí. Quizá ella también puede amarme. ¿No crees? –No puedo leer ningun pensamiento en su rostro 
- Entonces, tú y yo, parece que no seremos mejores amigos. 
El doctor interrumpe y rompe el denso clima que estaba acumulándose entre Minho y Yo. 
- En tres o cinco horas, despertará, pueden hacer una pelea de meadas más tarde, ahora dejen la sala chicos. 
Estoy avergonzado y Minho también. El señala la puerta y salimos en fila india. Pero quiero dejar algo en claro con él.
- No me iré Minho, voy a quedarme a hacerla reír por mucho tiempo. 
No espero respuesta, giro mis talones y camino lo más elegante que puedo. 

14 de 16
Comentarios